Y aparece él
imposible ver los años pesados
y a pesar del correr y la vida
el sinismo intacto
la negación
el disfraz
parecía nada haberlo cambiado
pero en la apariencia
se veía a un hombre
bien cuidado
con traje impecable
-quizás con ilusiones de reedición
de su poder pasado-
acercándosele algunos cortesanos
y él con gestos de diálogos internos
gestos inapropiados
ella impulsivamente
deseó alcanzarlo
besarlo en medio de aquellos labios morados
pero rápidamente se le acercó una mujer
exageradamente rubia
maquillada como antaño
y tomando la silla de ruedas
se ló llevó quien sabe
para que lado

